Os lanzo a los lectores del blog la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que no puede faltar en vuestra casa?. Siempre hay algo imprescindible, ese detalle sin el cual no podrías dar el paso para emanciparos o que, en cualquier caso, echarías poderosamente en falta.
Dejaros de Internet, de una lavadora, de la televisión o del resto de chorradas banales, yo estoy hablando de cosas serias. Por si a alguien le queda alguna duda, lo que nunca podría faltar en mi casa es una pata o paletilla de jamón.
¿Qué iba a ser de mí sin esos desayunos de domingo a mediamañana con una Cocacola y un plato de jamón recien cortado?, o ¿qué me decís de ver un buen partido de fútbol o baloncesto con una meriendacena cargada de embutidos y cerveza?.
Mi familia ya me conoce bien. Desde pequeño, con tres años, cuando me iban saliendo los dientes, mi abuelo (que era charcutero en Alcobendas), me iba dando tacos de jamón para aliviar el dolor. Por ello, el último regalo que me han hecho mis padres, con motivo de mi graduación, ha sido un jamonero.
Del jamón ya se han encargado los padres de Alicia, que yo ya hice bastante esfuerzo engañando a una extremeña para que me aguantase...
Y ahora decidme: ¿Que no podría faltar en vuestra casa?.